domingo, 14 de junio de 2009

¿qué quieres ser de mayor?

Cuando uno es pequeño de mayor quiere ser bombero o astronauta , yo de pequeño quería ser policía montado del Canada, por el uniforme más que nada (cosas de los argambois). Con lo que uno nunca sueña es con lavar los parabrisas de los coches en la calle. En Bogotá la lista de los trabajos inventados de la calle, con los que la gente se busca la vida, el rebusque como le dicen aquí, es inmensa y variada. Hay quien espera en la calle rodeado de coches y autobuses que pasan volando a su alrededor con un papel y un bolígrafo, los autobuses paran a su lado casi lo justo para darle unas monedas o escuchar un breve grito que el otro le lanza. Su trabajo; apuntar el paso de las rutas de autobuses para que los conductores aceleren o vayan más despacio y no se pisen los viajeros. Otros llevan un palo en la mano dividido en dos partes, le dan un golpe seco a las ruedas de los coches y piden algo de dinero, con el sonido evalúan el estado de las ruedas. Hay quien vende dulces en las esquinas y quien canta en los colectivos. Cientos de raperos improvisan sus versos entre los asientos de autobuses que paran, viran y aceleran inesperadamente, llenos de gente aburrida y cansada, que viaja en ellos durante horas y horas a lo largo de la semana. Algunos de ellos son víctima de la heroína, otros explotan sus habilidades.

En un semáforo un malabarista hace volar machetes en el aire y los recoge por el mango sin dejar caer uno. En otro son cuatro niños que saltan y giran en el aire en el intervalo entre dos luces para luego recoger unas monedas. No falta el que pide con sus millones de historias, inventadas o no, el que hace muñecos de hojalata o de hoja de plátano. Todo por unos “pesicos”, por lo que da para comer o dar de comer. El día es largo buscando como llenarlo con algo que deje dinero.

El número de gente por trabajo también aumenta; en los supermercados hay una y hasta dos personas en cada caja para llenar las bolsas, hay dependientes en todos sitios, hagan o no hagan algo. Todo esto “por suerte”, cobran unos sueldos bajos pero por lo menos hay algo que hacer y peor sería no tener eso.

Pero uno quería ser malabarista en un circo, tendero en su propia tienda o cantante de moda, cantinero en la Habana, flautista en Hamelin, rico en su yate privado.... si me dan a elegiiiiir....

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