Todo lo que veis en estas fotos son los alrededores del salar de Uyuni. Kilómetros y kilómetros de desierto y alturas, repleto de pequeñas lagunas de colores en las que campan los flamencos, a salvo durante mucho tiempo, del ser humano. Es probablemente el lugar más inóspito que he visto en mi vida. Un ambiente dificilmente compatible con la existencia animal y sin embargo de entre las rocas surgen plantas y en los espacios de agua llenos de borax se ven aves alimentándose de animales invisibles. Los humanos por ahí viven en las reservas naturales, las cuidan y dan de comer a los turistas que las recorren en 4x4 cargados de comida, gasolina, ojos y cámaras de fotos que repiten los objetivos de un paisaje que no parece cambiar por más que sople el viento o pasen los años. En esas alturas casi no llueve y lo único que cambia la faz de la tierra son los volcanes y el ser humano que lo surca con rayas de neumáticos y de trenes fantasma que atraviesan la inmensidad cuando nadie les ve.
Mostrando entradas con la etiqueta bolivia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta bolivia. Mostrar todas las entradas
jueves, 28 de enero de 2010
lunes, 21 de diciembre de 2009
panorámicas de bolivia
martes, 10 de noviembre de 2009
salar de uyuni y alrededores, paisajes bolivianos
Estas son fotos del salar. Junto a una de las islas que lo pueblan. La sal se arremolina contra sus orillas como si fuera un mar fosilizado, paralizado en el tiempo. El aire está lleno de luz que ciega los ojos y el sol calienta demasiado, pero no se te ocurra ir a la sombra porque el aire es frío, cortante. A la entrada del salar hay un cementerio de trenes. Viejas locomotoras que se descomponen lentamente más por las pisadas y las pintadas de los turistas que trepan por ellos buscando una foto para el recuerdo, para su facebook o para su blog. El aire del altiplano las cuida, las mantiene como mantiene a las momias de los incas, intactas para la eternidad. Antiguamente tiraban de los trenes que sacaban la sal de los yacimientos y conectaban Uyuni con el mundo. Ahora esperan hasta convertirse en irreconocibles trozos de hierro.
lunes, 9 de noviembre de 2009
la isla de inka wasi (uyuni)
En medio del salar hay varias islas. Como os dije todo eso fue un mar en algún momento de su vida. Como en todo mar había islas y sobre esas islas había coral. El mar se fue, el coral se quedó, eso sí, convertido en piedra. Desde esta parte del salar se divisa parte del infinito. La línea del horizonte se viste de blanco y se confunde con el cielo. Es el lugar que aprovecha todo el mundo para hacer esas fotos en las que no hay perspectiva y las cosas lejanas parecen pequeñas y las cercanas muy muy grandes.
Sobre la isla crecen cactus. Cactus que tienen un tronco que va por dentro y no por fuera. Cuando se seca el esqueleto es lo único que queda del cactus. Por todos sitios donde crece este cactus se pueden ver esos restos barnizados y decorando las tiendas y bares de la zona. En las orillas de la isla la sal choca con la tierra y crea unos extrañísimos efectos que añadiré más tarde también.








Sobre la isla crecen cactus. Cactus que tienen un tronco que va por dentro y no por fuera. Cuando se seca el esqueleto es lo único que queda del cactus. Por todos sitios donde crece este cactus se pueden ver esos restos barnizados y decorando las tiendas y bares de la zona. En las orillas de la isla la sal choca con la tierra y crea unos extrañísimos efectos que añadiré más tarde también.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



